Páginas

lunes, 3 de mayo de 2010

las almas de animales muertos . Charles Bukowski



las almas de animales muertos

después del matadero,

doblando la esquina, había

una cantina

donde me sentaba y veía caer el sol

a través de la ventana,

una ventana que daba a un sitio

lleno de hierbas altas y secas.

nunca me duchaba con los muchachos

en la fábrica

después de trabajar

así que olía a sudor y

sangre.

el olor a sudor disminuye después

de un rato

pero el olor a sangre empieza a fulminar

y ganar fuerza.

fumaba cigarrillos y tomaba cerveza

hasta que me sentía lo suficientemente bien

como para subirme al bus

con las almas de todos los animales muertos

que viajaban conmigo;

las cabezas volteaban discretamente

las mujeres se levantaban

y se alejaban de mí.

cuando bajaba del bus

sólo tenía que caminar una cuadra

y subir una escalera para llegar

a mi cuarto donde prendería la radio

y encendería un cigarro

y a nadie le importaría nada más de mí.

PARA JANE -- BUKOWSKY




Para Jane

225 días bajo la hierba
y sabes más que yo.

hace mucho que te has quedado sin sangre,
eres leña seca en una cesta.

¿ es así como son las cosas?

en esta habitación
las horas del amor
aún hacen sombras.

cuando te fuiste
te llevaste casi
todo.

me arrodillo por las noches
ante tigres
que no me dejan tranquilo.

lo que fuiste
no se repetirá.

los tigres me han encontrado
y no me importa.

Poema de amor a una chica que hacía striptease --Bukowsky



Poema de amor a una chica que hacía striptease

hace 50 años yo miraba a las chicas
que se desnudaban y contoneaban
en el Burbank y en el Follies
y era muy deprimente
y muy dramático,
la luz iba cambiando del verde al
púrpura y al rosa
y la música era fuerte y
vibrante,
ahora estoy aquí sentado esta noche
fumando y
escuchando música
clásica
pero aún recuerdo algunos
nombres: Darlene, Candy, Jeanette
y Rosalie.

Rosalie era
la mejor, sabía cómo hacerlo
y nos revolvíamos en los asientos y
rugíamos
cuando Rosalie brindaba magia
a los solitarios
hace ya tanto tiempo.

y ahora, Rosalie,
estarás muy vieja o
muy quieta bajo
tierra,
yo soy aquel chico
con la cara llena de granos
que mentía sobre su edad
sólo para poder
verte.

eres buena, Rosalie
en 1935
suficientemente buena como para recordarte
ahora
que la luz es amarilla
y las noches son
lentas.